GYLES BRANDRETH - Oscar Wilde y la sonrisa del muerto

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Oscar Wilde y la sonrisa del muerto.

Bravo!. Que gran libro!. Este es el tercer libro de la saga que el señor Brandreth tan generosamente dedicó a la memoria del gran hombre. Lo que en principio me pareció un "truco" editorial para vender libros, es por el contrario un homenaje desinteresado a Oscar Wilde. La calidad de escritor de Brandreth le habría permitido crear sin demasiado esfuerzo un protagonista a la altura de las circunstancias. Y, con algo de suerte, estos libros habrían sido comprados para una serie de televisión. Pero todo esto quedó relegado en pos de homenajear a Wilde. Como el mismo Brandreth declara en las notas finales de agradecimiento, sus libros son lo mas históricamente correctos posibles. Los lugares, las fechas y los personajes que rodean a Wilde en esta historia realmente acontecieron, si bien la historia es ficción.
El primer libro de la saga, Oscar Wilde y una muerte sin importancia, tuvo un ritmo vertiginoso y me encantó. El segundo libro, Oscar Wilde y el club de la muerte... no es malo, pero el primero le dejó la vara muy alta. Sin embargo, en este caso, Brandreth maduró su estilo. Se toma todo el tiempo que necesita para meternos en materia, luego empieza a acelerar y a desencadenar el nudo de la historia magistralmente. Para culminarlo en un final que parece dejar un montón de cabos sueltos, y sin embargo... me niego a contarles el "sin embargo". Léanlo y regálense una gran lectura.
Una vez mas, mi eterno agradecimiento a los amigos de Distribuciones del Futuro, en especial a Rodolfo Blanco, quien desinteresadamente me permitió "saquearlos", una vez mas.

Algunas citas, antes de incorporar este libro a la biblioteca itinerante de SIG:

[...]"El primer plato fue whisky; el segundo, whisky, y el tercero, whisky. Poco es lo que puedo recordar del postre."[...]

[...]Es una de esas mujeres estridentes que predican la importancia de las virtudes que ella jamás ha de ejercer. Como no desea nada, denosta el valor del ahorro. Al no hacer nada,  se muestra elocuente acerca de la dignidad del trabajo.[...]

[...]Además, el pobre hombre es sordo, una discapacidad que La Grange considera esencial para un gerente. "Cuando viene a vernos el colaborador de impuestos, el señor Marais puede decir con absoluta sinceridad que nunca le oyó llamar a la puerta."[...]

[...]La vejez no tiene consuelo que ofrecernos. El pulso de la felicidad que palpita en nosotros a los veinte años se ha aletargado. Los miembros fallan, los sentidos se pudren. Degeneramos para convertirnos en odiosas marionetas, atormentados por los recuerdos de las pasiones a las que temimos demasiado y de las exquisitas tentaciones a las que no tuvimos el valor de abandonarnos.[...]

[...]No hay virtud alguna en el dolor. La vida debería ser un banquete para todos. El placer es lo único por lo que merece la pena vivir.[...]He descubierto que el secreto para mantenernos jóvenes es una desmedida pasión por el placer.[...]

[...]"Benditos sean aquellos que nada tienen que decir y que no han de ser convencidos para decirlo."[...]

[...]Epicuro le había enseñado que "la muerte no es nada","pues aquello que ha sido disuelto en sus elementos no experimenta sensación alguna, y lo que carece de sensación no es nada para nosotros."[...]


4 comentarios:

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    1. Amici Santiago, se que no se arrepentirá. Un abrazo.

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  2. Hola Javier. Como ya sabrás, me gusta tu blog. Lo he nominado para el premio Liebster Award. Por más información, fijate en http://sobre-libros-y-algo-mas.blogspot.com/2013/10/premio-liebster-award.html.
    Saludos, Santiago

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    1. Amigo Santiago. Como podrá apreciar estoy algo alejado del blog. Este año me agarra con mucho laburo, y mas que nada estoy leyendo porquerías técnicas. Le agradezco la presentación, pero no debería haberse molestado. Esto sigue siendo un gusto personal, antes que la búsqueda de reconocimiento. Como sea, me alaga con el gesto.
      Un abrazo.

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